domingo, 11 de julio de 2010

Divertimiento

Esquema péptico (para después de cenar)




En un instante los mangos maduraron con la dulzura de unas voces

que susurraban entre las ramas,

nos arrulló la noche con sus ojos de limón y el canto de una balada,

en tanto el viejo pozo, las tortugas y los sapillos, avivaron el paso

tejiendo mis sueños en forma de chanclas.

Carlos E. Bojórquez Urzaiz

1 comentario:

Ava María dijo...

Esto parece una canción proteica,alimenta el espiritu, es bella ! prosa lírica y canción en verso, me gusta como Ud. escribe.